Los guías turísticos de la ciudad de Washington han tenido que modificar sus itinerarios, ahora alteran su discurso para adecuarlo al contenido de la novela de Dan Brown, "El símbolo perdido", desde hace unas semanas, y durante los próximos dos años, al menos, los objetivos de la visita vienen marcados por los lugares "secretos" que el autor acaba de señalar en su última novela, publica el sitio oficial danbrown.com
Los puntos esenciales que hay que ver en Washington están indicados por "El símbolo perdido", incluso, la Oficina de Turismo de la capital ha creado una página informativa especial dedicada a la obra y sus escenarios en la ciudad, Washington.org
Los lugares de la novela de Brown son los habituales de la capital americana, aunque se contemplan con nuevos ojos y en todos ellos se trata de descubrir la simbología masónica que es el eje central del libro, comenta slate.com
Por ejemplo, en la cúpula del Capitolio se encuentra una estatua de la Libertad de seis metros de altura y realizada en bronce que, curiosamente, fue transportada hasta allí por esclavos, indica literatura.suit101.net
La Oficina de Turismo de Washington supone que el interés de muchos visitantes se centrará en toparse de frente con alguno de los trece fantasmas que caminan por el edificio, incluido el del arquitecto que lo diseñó, masón por cierto, Pierre l´Enfant.
Pero los lugares imprescindibles en la visita al Capitolio son el Salón Estatuario con 38 esculturas a tamaño natural de otros tantos grandes norteamericanos o la Rotonda del Capitolio, junto a la entrada norte, donde comienza la intriga de la novela.
Un paseo por el Washington de Brown puede continuar por la Casa del Templo, en la calle 16, que desemboca en la Casa Blanca. Este templo masónico es una réplica de un santuario precristiano, el templo del Rey Mausulus. En el patio trasero del oratorio hay un huerto y, en un descampado adyacente, un busto de George Washington, el primer presidente que, como otros sucesores suyos, era masón. De hecho, un famoso mural representa al padre de la Patria, con un mandil típico masón, un trípode y una grúa colocando la piedra angular del Capitolio el 18 de septiembre de 1793, entre las once y cuarto y las doce y media, en el preciso instante en que Caput Draconis estaba en Virgo.
Las referencias astrológicas son frecuentes entre los masones y, desde luego, abundan en Washington. De hecho, las piedras angulares de la Casa Blanca, del Monumento a Washington, además de el Capitolio fueron colocadas en distintas fechas, pero siempre en la misma condición astrológica.
No muy lejos se encuentra la Librería del Congreso, establecida en 1800 y abierta al público en 1897, es el edificio federal más antiguo del país. Incluye 29 millones de libros catalogados y otros materiales en 460 lenguas y más de 58 millones de manuscritos. En su colección, destaca un borrador de la "Declaración de la Independencia", una "Biblia de Gutenberg", un millón de publicaciones del Gobierno de Estados Unidos, un millón de periódicos de todo el mundo de los últimos tres siglos y seis mil libros de cómic, entre otros materiales,
En la trama de Brown, no puede faltar el monumento a Washington. En su día considerado como uno de los edificios más hermosos del mundo, esta imitación del Mausoleo de Halicarnaso alberga el cuartel general del rito masónico escocés para la jurisdicción sur de Estados Unidos, país donde la masonería cuenta con un censo estimado en casi dos millones de miembros.
A lo largo de la Casa del Templo no faltan continuas referencias al número 33, cifra clave para los masones. Empezando por 33 columnas y 33 sillas ceremoniales. Por cierto, que la suma de la fecha de publicación de "El símbolo perdido" (15-9-09) en la numerología da como resultado dicha cifra, publica danbrown.com
La capital está repleta de edificios, estatuas y símbolos masones que pasan desapercibidos. La ciudad fue concebida desde cero de acuerdo con los ideales de la Ilustración, que en gran parte son los ideales de los padres fundadores. Algunos adivinan incluso símbolos masónicos en el diseño de las calles de Washington, realizado por Pierre l'Enfant. Las líneas que unen las principales plazas del centro de la capital con la Casa Blanca forman una estrella de cinco puntas, señala guardian.co.uk
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